Es un largo camino hasta la cima, si querés Rock & Roll

Mucho trabajo para llegar al Rock!

Por alguna razón me levanté a las 6:30, cuando claramente la alarma sonará a las 7:30. Como sea, no puedo volver a dormirme. Ya es muy de día. Según internet, amanece a las 5 y el sol se pone cerca de las 9.

Desayuno mi cereal y algo de fruta. Mientras escribo un poco.

La bici-senda a la casa de J es muy agradable por la mañana. El aire es fresco y el camino no es complicado. A la vuelta me cuesta un poco más, pero porque estoy más cansado al final de día.

Llego bastante temprano a la casa de J, para hacer buena letra y mientras él hace sus cosas del hogar, yo finalmente armo el blog y publico los días atrasados que tenía.

Con todo el problema de El Server, y el caos de estas últimas semanas pre-viaje no había podido darle vida de nuevo.

A, el sobrino de J llegó a la casa, para quedarse unas semanas durante el verano. Él ocupa el lugar que ocupaba yo en la pieza de abajo. Es un pibe muy copado, de unos 16 que viene de Connecticut.

El trabajo estuvo bien, terminé mi primer pequeño éxito y eso me da un poco más de confianza. En un lugar donde todo te es ajeno, empezando por el idioma, tener una pequeña satisfacción, es algo importante. Mañana tenemos una reunión bastante importante. Y tenemos varios cosas para hacer para los próximos días.

Al mediodía charlamos bastante con J, luego de comer, sobre los lugares lindos para conocer. A J le gustaría conocer Islandia. También hablamos sobre la crisis y la forma en que lo afectó a él. No fue mucho y por suerte no perdió el trabajo.

También almorzó con nosotros, C, la mexicana que ayuda en casa 3 veces a la semana. Hablamos un poco entre los 3 sobre comidas y costumbres de aquí, de México y de Argentina. Fue interesante.

Hoy hay un recital y me invitan a ir, si quiero.

Acepto y la idea era encontrarse allá. Con el resto de la familia.

Le comento a J que primero quiero ir al departamento para dejar la notebook. Me acompaña.

En el camino le pregunto sobre una calle que cruzamos, llamada Poison Creek (Poison significa veneno). Me cuenta la historia de que hace bastante tiempo, hubo una gran catástrofe minera aquí, y contaminó toda una amplia zona, cerca de las montañas.

Llegamos, tomamos un poco de agua. Smart. Hace mucho calor.

Y antes de salir me cuenta que tenemos que ir bastante lejos ahora, y que cuando él tiene que hacer este tipo de viajes con este clima, moja una remera y se la pone mojada. Para que refresque y no se note tanto el calor.

Me interesa la idea y lo hago. Luego de unos largos 25-30 minutos de bicicleta, lo que menos me preocupa es el calor. Me preocupa bastante más el hecho de no poder respirar y de que las piernas me estén matando.

Cuando llegamos tengo el estómago revuelto. J me felicita con un choque de manos. Interpreto que me felicitó por todavía estar con vida.

Entiendo en ese momento que tengo un triple desafío en este viaje: para mi carrera, para mi inglés y para mi estado físico.

La vista vale todo esfuerzo. Montañas, praderas verdes, aerosillas, hoteles de construcciones típicas con madera… simplemente, espectacular. Veo muchas similitudes con Bariloche en Argentina.

Hacia la parte baja del valle, un escenario enorme. Suena blues con voz de mujer. Buen sonido.

No puedo calcular personas, pero había muchas. Muchísimas. Todas sentadas en modo picnic sobre la pradera.

Familias, grupos de amigos, parejas solas… de todo.

Nos encontramos con toda la familia de nuevo. Y también con otras personas que vimos en la fiesta del 4 de Julio. Familiares de J y K.

J me hace el primer comentario que me lastima de verdad e incluso puede motivar una carta al INADI: me pregunta si conozco a los Rollings Stones. Que no los escuche todo el tiempo porque no me gustan, no significa que no los conozca.

Evidentemente el rock tiene algo bastante fuerte acá. Mucha gente bailando, señoras grandes, jóvenes, todos pasándola bien. Mucho vino de por medio, vino de botella. Pero ningún desubicado.

Todos tiene comida como para un cumpleaños: ensaladas, papitas fritas, puerco, pollo y muchas cosas dulces también. Picoteo algo, no mucho. Son las 7 de la tarde.

A los lados del escenario hay, un puesto de comida, que reciben tarjeta de crédito y del otro lado un puesto que vende lonas, calcos, bolsos y todo lo relacionado con el evento.

Lo recaudado por ambos, es a beneficio de esta especie de espectáculo itinerante que lleva música gratis por todo el país. O al menos eso entendí.

Estuvimos jugando bastante a lo bruto con D y con G, su primito. Fue muy divertido y por un momento me olvidé dónde estaba. Los niños de todas partes del mundo se ríen si juegan a la pelea y les hacen cosquillas. J

Luego de un rato de jugar, K me dice que voy a ser un buen padre. Me río y le contesto que hacen falta muchas más aptitudes para ser un buen padre, que saber pelear con nenes. Me dice que el resto se aprende. Que tengo lo esencial. Es lindo que alguien te diga eso. Le agradezco y le hago una doble-nelson a D. Salió perfecta.

La vuelta a casa fue bastante más tranqui, porque tenía más partes en bajada. Esta vez volvimos todos en bici. Fue divertida la vuelta también.

Hablamos un poco de fútbol con A, el conoce a la mayoría de los jugadores de Argentina. Se emociona cuando le hablo de Tévez. Coincidentemente, me dice que le encanta como juega Cristiano Ronaldo pero que es – a little girl – hablando de su actitud. Me acuerdo de DP y de Head&Shoulders, casi simultáneamente.

Al ver el atardecer rosado, les comento ese dicho popular que dice que si el cielo está de ese color, mañana va a ser un buen día. K responde enseguida: – Todos los días son un buen día en Park City – Y yo pienso: – Ya lo creo que sí -.

Llegamos a la casa y me despido de todos. K me pregunta si me gusta la familia, le digo que sí, me abraza y me despide. J me da la mano y me dice: – Great job, man – Me río, le agradezco por el entrenamiento y voy despacito en bici al departamento.

El otro día compré dos bifes de puerco, bastante prometedores. Me dispongo a hacerlos para la cena. Ya son las 9pm. Y estoy destruido.

Las cocinas no son a gas. Es todo eléctrico. Calienta al toque y es super seguro.

Hago uno a la plancha, no tengo aceite, entonces le pongo mostaza (?) que tengo un montón.

Como la mano viene lenta, veo un poco de TV. No duro mucho porque no quiero más nada en inglés, al menos por unas horas.

El segundo bife lo hago al microondas. No necesita aceite, así que directo como viene. De esta forma, teniendo dos estrategias, si alguna salía mal, no me iba a quedar con hambre.

El de la plancha termina primero, y el del micro unos minutos después.

Me pongo a comer mientras miro TV. Está “The Tonight Show”, un programa bastante conocido de entrevistas y standUp. Agarro la mitad de los chistes.

Los bifes, un éxito rotundo. Me como 1 y un cuarto. No era grandes pero si macizos.

Estoy bastante cansado por el trabajo y más por la bicicleteada.

 

3 comentarios en “Es un largo camino hasta la cima, si querés Rock & Roll”

  1. Pala capaz te haga una pregunta tonta, pero te hablan toooooodo el día en inglés?? Y vos contestás en español y que se las arreglen? O contestás en inglés también? Wow! Qué difícil…!
    Escuchame, es OBVIO que vas a ser un papá genial. No lo dudes!!

  2. No no, todo el día en inglés… así que imaginate como va a salir este proyecto. 🙂
    Y si es bastante difícil, toda una prueba para mi.
    Gracias por pasar!

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