Demasiado para un día

Como Jack Bauer en 24. Demasiado para un día.

Como prometo, cumplo. Me levanto temprano, me baño. Ordeno mis bolsos, ordeno la ropa, saco la comida que ya no voy a comer y la pongo en una bolsa para llegar a la casa de J.

Limpio todo. Impecable.

Desayuno bien y listo para la actividad del sábado.

Camino a la casa por la bicisenda, pienso en lo raro que es todo esto y también en que voy a extrañarlo. Y de nuevo pienso cuánto disfrutarían esta paz MV y mi familia.

Llego a la casa. J había salido a las 7 am a andar en bici por las montañas. A este hombre si que le apasiona usar la bicicleta.

Mientras tanto ligo un segundo desayuno bien a la americana. Huevos, salchichas y pan. Genial! No es recomendable para todos los días, pero es bueno de vez en cuando.

Mientras espero a J, charlamos bastante con B, el padre de K. Vive en Florida, pero está pasando las vacaciones de verano aquí. Un hombre muy interesante. Tiene una voz grave, de fumador, aún en actividad. Hablamos de política, de economía y de diferencias culturales. B piensa que la culpa de la gran crisis la tiene la gestión Bush y que Obama hace lo que puede con lo que le explotó en las manos.

También me dice que acá ningún colegio enseña dos idiomas. Y eso le parece mal. Yo estoy de acuerdo.

Vine J, entra y dice: – Buenos días Pablo! – en un casi perfecto español. De alguna forma dejo mi legado. J También sabe decir “izquierda” y “derecha”.

J y B se ponen a terminar una parte de la cerca de uno de los lados de la casa. Mientras, aprovecho ese tiempo para hablar con MV. Sentado en el cordón de la vereda. Linda charla entre MV, mi sobrina M y yo. M me promete que va a cuidar a MV. Yo sé que siempre lo hace. M siempre nos cuidó a todos.

Llega T, amigo de la familia. El primero que conocí, el día de los fuegos artificiales. Muy amable y muy agradable para hablar.

Finalmente salimos, toda la familia + T + el perro, R + yo: rumbo a Silver Lake, otro super importante centro de sky.

No es muy lejos. Llegamos en 15 minutos.

Bajamos en la base de una hermosa montaña y comenzamos a pasear. Lo que en invierno es (o debe ser) un enorme centro de sky, en verano es ideal para caminar dentro del bosque y en verdes praderas y también para un circuito de bici cross.

Anduvimos bastante tiempo. Fuimos alternando tupidos bosques con verdes claros con hermosas vistas del lago y las montañas alrededor. Espectacular la vista y genial el clima. El paisaje es muy muy similar al de Bariloche.

J me recordó que hoy 9 y es el día de la Independencia en Argentina. Me había olvidado por completo. Yo se lo dije a él el 4 .

Muy lindo paseo, en contacto con la naturaleza, para mi último día en Park City.

Las niñas y el perro se bancaron toda la caminata. Muy bien por ellos!!.

Volvimos al lugar donde empezamos y fuimos cada uno a su auto, la idea era comprar unos sándwich e ir a la pileta. Eso hicimos.

J me presta un short (el más chico que tiene) porque el mío está en el departamento dentro del a valija.

Chapuzón y almuerzo en la pileta: con la familia de J y la familia de T.

Como no podía ser de otra manera, el axioma de H número 2344, se cumple y el día que te tenés que ir, el clima está espectacular.

Le corté la tarde a la familia de J. Porque mi vuelo sale a las 5:30 y se ofrecieron a llevarme.

T me despide, metido en la pileta. Le digo que fue un gusto conocerlo y muy interesante hablar con él. Me dice que igualmente  y me desea suerte en el resto de mi viaje.

J tiene que ir a buscar una de las van, la más nueva, al chapista en Salt Lake City. Por lo tanto necesita a alguien que maneje a la vuelta. Lo llaman a B.

K debe quedarse en la casa, probablemente para organizar el Park Silly, el mercado de cada domingo de verano en Park City.

Nos despedimos con K. Un gran abrazo y los mejores deseos. Me pone contento haber cosechado esta amistad en este viaje, y haber vivido la experiencia desde la perspectiva de una familia. Me hace prometerle que voy a volver, con MV y probablemente con algún niño. Y se lo prometo. No sé cuándo pero se lo prometo. – Y también podrían venirse a vivir – duplica la apuesta K.  K es muy alegre, inteligente, divertida y me ayudó mucho a romper el hielo. Siempre haciéndome sentir cómodo y formando parte. Gracias por todo K!

Viajamos al aeropuerto. J y B adelante, las niñas, P y D conmigo atrás. P se ríe un rato, pero el movimiento del auto la puede y se queda dormida.

Hacemos una parada en el departamento para juntar mis cosas. En 2 minutos tengo todo listo. Antes de cerrar, una última mirada. Voy a extrañar este lugar también.

Seguimos viaje hacia Salt Lake City, poco menos de una hora.

Durante el viaje, D estaba jugando con una botella y me volcó agua encima. Me hago el enojado, le digo que no es gracioso, que ahora tengo que viajar y voy a estar mojado. D me dice: – pero se te va a secar enseguida –. Yo respondo que no y los dos nos quedamos en silencio. D me pide disculpas luego, muy sinceramente y yo las acepto y seguimos jugando.

Un rato después D se queda dormida en mi hombro. Finalmente llegamos a formar una relación linda entre ellas, P y D, su primo G y yo. Fue divertido. Me gustan los niños y evidentemente, yo les caigo bien a ellos. P fue la que más me negó, pero hoy finalmente, durante el desayuno, me dio la mano y fuimos amigos.

Esa buena relación, también me ayudó a romper el hielo en varias situaciones.

Llegamos al aeropuerto. Tengo una hora por delante. Perfecto de tiempos.

Me despido de B, me desea suerte.

Las niñas duermen así que simplemente las miro, deseándoles en silencio una buena vida.

J me da la mano, le agradezco mucho todo. Él me dice que se sintió cómodo trabajando conmigo y que estaba contento de mi visita.

J es muy inteligente. Es práctico y ágil para trabajar. Es muy paciente y buen docente con los que estamos aprendiendo. Va a ser bueno trabajar con él durante este proyecto. Gracias J!.

Terminando el check-in, recuerdo el agua en mi pantalón. Completamente seco. D tenía razón. J

El vuelo viene demorado, así que tengo que esperar en el aeropuerto. Charlo bastante con mi familia y C, A, M, J y MV por Skype para pasar el tiempo.

Finalmente fueron casi 3 hs de demora.

W iba a encontrarme en el aeropuerto de San Francisco, pero me llama y me comenta que, por el cambio de horario, no puede.

Esto cambia un poco mis planes y ahora debo preocuparme por la llegada. Ir a buscar la llave del departamento y luego ir al departamento.

W me envía unas muy buenas referencias por mail y me quedo un poco más tranquilo.

Finalmente subo. Un avión mucho más pequeño. Dos filas de dos. El avión no está completo. Nadie al lado mío.

Tomo unas buenas fotos del atardecer desde mi ventanilla.

Al ser un avión más chico, se movió muchísimo por las turbulencias.

El accidentado terreno, las nubes y el sol en el poniente me ofrecen una vista espectacular.

Pensar que la vista no te la cobran en el pasaje. Si cobraran un dólar sólo para poder abrir la ventanilla y mirar, yo lo pagaría.

Ya de noche y cerca de San Francisco. No puedo ver la ciudad hasta unos minutos antes de llegar. Si alguna vez hacen esta ruta, elijan el lado izquierdo del avión.

Tocamos tierra a las 9:25. Ya estoy en San Francisco. El aeropuerto es enorme.

Encuentro mi valija rápido y le pregunto a una chica que está ahí para asesorar a los pasajeros, dónde puedo tomar un taxi, – a dónde va? – me pregunta. Y cuando me pongo a revisar mis papeles para recordar la dirección, me interrumpe y me dice: – no importa, da igual. Ahí enfrente podés tomar un taxi . –

El taxista es Indio, de la India. Primera etapa del viaje, ir a buscar la llave. La inmobiliaria que alquiló el departamento me mandó claras instrucciones sobre cómo buscar la llave y encontrar el departamento. Dignas de James Bond.

Nos dirigimos primero a la inmobiliaria. Siguiendo los pasos del instructivo, de lado derecho del portón, hay una caja de metal, en la pared, con clave.  Todo parece una locura.

Ya de noche, todo es bastante oscuro. Me bajo del taxi con la mochila, por si el tipo decide robarme. Al menos conservo lo irremplazable. Saco el celu para alumbrarme y encuentro la caja. Eso me sorprende bastante. Pongo la clave y funciona. Me sorprende más. Dentro, un sobre con mi nombre, las llaves y un mapa. Me subo al taxi y seguimos viaje.

Este tipo de organización es otra de las cosas que no funcionarían en Argentina.

Llegamos al departamento, el taxista me abre desde adentro el baúl y ni siquiera se baja. Tomo mis cosas y ubico el departamento. Todo oscuro y de nuevo uso el celular como linterna, aunque no sea una linterna, como mi viejo Nokia 1100.

Luego de unos minutos, puedo entrar. Cuatro llaves y dos cerraduras. Me llevó un tiempo hacer la combinatoria.

Una vez adentro, debo decir que el departamento es más chico de lo que pensaba. Las fotos de internet están muy bien sacadas. J

Es muy lindo y está muy bien arreglado. A pesar de ser chico, es muy cómodo y las cosas están bien distruibuidas.

No voy a salir a comprar ahora nada para comer, así que recuerdo que me queda un Capitán del Espacio, que guardaba para emergencias. Como ésta. He aquí mi cena.

Preparo el sofá cama y me mando adentro. Día demasiado largo y con muchas emociones.

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